Finlandia: Zona sur

octubre 19, 2007

La zona sur de Finlandia, al ser el área más poblada y rica del país, contiene los grupos urbanos más grandes y ofrece mayor atractivo al visitante que busca un turismo más activo. La mayor ventaja de visitar esta zona es que, además del valor cultural, histórico y de ocio que ofrece, podemos combinarlos con las ventajas de estar en una de zonas más bellas del país.

Los archipiélagos del sur y el paisaje típicamente finlandés que encontramos al sur-este del país en ciudades como Kouvola y su Parque Nacional de Repovesi, son zonas de destacado atractivo. También al este encontraremos ciudades como Hamina y su antiguo círculo militar, y Kotka con la impresionante cabaña de pesca imperial de los zares.

Al extremo sur-oeste encontramos la ciudad de Turku, la más antigua del país y antigua capital, que posee el edificio histórico más destacado, el castillo de Turku, construido en el siglo XIII. Del mismo siglo es la catedral de Turku, santuario nacional de la iglesia evangélica-luterana finlandesa. Numerosos proyectos arquitectónicos han transformado la ciudad al punto de que la destacada Luostarinmaki es la única zona que se conserva con antiguas construcciones habitables que datan del siglo XVIII. Cabe destacar que esta ciudad alberga numerosos museos y otros centros de ocio.

El área metropolitana de Helsinki la componen, además de la propia Helsinki, otras tres ciudades: Vantaa, Espoo y Kauniainen.

Vantaa es la cuarta ciudad más grande del país con 187000 habitantes. El reciente crecimiento poblacional de la ciudad que hace 50 años tenía 15000 habitantes se debe a que ha pasado a ser un importante lugar de negocios. Sus edificios lo manifiestan: productos impresionantes de los famosos arquitectos finlandeses. El ser un importante lugar de negocios la ha convertido en un atractivo lugar para trabajar por lo que no es de extrañar la gran cantidad de jóvenes que se han establecido en dicho lugar.

Por su parte Espoo, que se encuentra al oeste de Helsinki y Vantaa, constituye la tercera ciudad más grande del país. Vivió un crecimiento similar al de Vantaa dado su cercanía a Helsinski. Sin embargo una de sus principales preocupaciones ha sido el de preservar la naturaleza, que la ha llevado al construcción de pequeños núcleos urbanos separados de bosques y áreas verdes.; lo que le da un especial atractivo. Espoo, alberga la Universidad Politécnica de Helsinki y diversos institutos de investigación, es una ciudad joven y por lo tanto llena de vida.

Si visita el sur de Finlandia con niños, no deje de visitar la costera ciudad de Naantali y su parque temático “El Mundo de los Mumin”, seres fantásticos que ocupan un lugar destacado en el imaginario infantil finlandés.

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[Fotos extraídas de loximann.]

          • D�a de los muertos

Visitar México representa encontrarse con una sociedad cordial y amable con el extranjero llena de vitalidad que la hace festejar casi todos los aspectos de la vida. Al ser un país tan extenso, numerosos grupos étnicos y culturales, la mayoría de ellos ancestrales conviven y se mezclan en las grandes ciudades, lo que ofrece una variedad de tipos de celebraciones capaz de satisfacer los intereses y la curiosidad de cada visitante. Recientemente se han registrado 5083 fiestas populares anuales en todo el territorio del país.

Uno de los motivos principales de sus festividades es el religioso, que mezcla el cristianismo con tradiciones pre-hispánicas. Un ejemplo es la fiesta dedicada a la Virgen de Guadalupe, “La Morenita”, 12 de Diciembre, en la que se puede ser testigo de peregrinaciones multitudinarias de fieles de todo México.

Sin embargo, un aspecto que llama la atención es la vinculación de la tradición gastronómica con las creencias religiosas. Todas sus festividades cristianas son acompañadas de platos típicos, muchos de ellos indígenas. Así pues, en “Las Posadas” navideñas, que son fiestas comunitarias que duran 9 días, del 16 al 24 de Diciembre, y la Noche Buena se puede disfrutar de la llamada “cocina navideña”, caprichosos manjares preparados por los frutos típicos; todo acompañado de cantos, letanías y juegos de piñatas.

El Día de los Muertos se celebra el 1 y 2 de Noviembre y es quizá la fiesta más curiosa. La cultura mexicana al celebrar la vida no deja de celebrar la muerte, reserva un día del calendario a festejar a sus seres queridos que ya no están con ellos. Los agasajan con comida: el famoso “pan de muerto”, platos y bebidas, además de llevarles música, bailar y recitarles las famosas “calaveras”, poemas divertidos en donde se ironiza con la muerte que acecha a los aún vivos.

Otro tipo de celebraciones son las que festejan el orgullo nacional. En el DF, el 5 de Mayo, se escenifica la Batalla de Puebla. Los habitantes de El Peñón, se disfrazan de soldados mexicanos, del heroico regimiento de indígenas, que lograron expulsar a los franceses, también representados. Del mismo modo, en la Plaza de las Tres Culturas se conmemora la defensa de México por el pueblo Azteca, danzantes, músicos con trajes típicos, se reúnen en un festejo que dura hasta media noche. Así mismo es imperdible la celebración que recuerda el inicio de independencia. El 15 de Septiembre, tras dos días de festejos, miles de personas salen a las calles del Zócalo, llena de mariachis y bandas musicales, vendedores de comida y “antojitos” hasta que a las once de la noche el presidente de turno repite “El Grito”, la famosa arenga que el Padre Hidalgo pronunció en Dolores.

                • México. D�a de los muertos.

Amsterdam: Barrio Rojo

octubre 17, 2007

Barrio Rojo, Amsterdam.
[Foto extraída de Wikipedia.]

Situado en el mismo centro histórico de Amterdam, el Bario Rojo es la zona más visitada de la ciudad. Antes barrio de pescadores, se estableció sobre el dique que se construyó en Amsterdam para protegerla de las mareas. Comienza en la plaza de Dam y se extiende desde la calle Damrak al oeste hasta la plaza Niewemarkt al este. Es famoso por la prostitución que se ejerce en los escaparates de sus calles y por la manera en que su sociedad convive con ella.

El Barrio Rojo es ejemplo de lo tolerante que puede ser la sociedad holandesa. Por sus calles vemos vecinos de toda la vida, estudiantes, turistas, prostitutas, camellos, mendigos, drogadictos, se respira tolerancia que permite a quien sea ser como es sin ser molestado. Sobre el respeto por el otro que existe de por sí se apoyan las leyes holandesas que dan el margen para que se cree su particular ambiente. Así pues, muchas personas se ven desplazadas desde otras zonas de la ciudad a la libertad del Barrio Rojo.
Ya en la Edad Media el Alguacil del barrio era el encargado de administrar los burdeles de la actual calle Damstraat. En el siglo XVII, tras un periodo de prohibición, aparecen lo que se entiende como sus primeras vitrinas: las prostitutas comenzaron a exponerse desde sus propias ventanas y puertas de sus casas o habitaciones. En la actualidad la prostitución está legalizada y cada prostituta paga su seguridad social y sus impuestos como cualquier otro trabajador del país.

Es posible que el Barrio Rojo sea uno de los espacios urbanos más seguro donde comprar sexo, y las autoridades se enorgullecen y lo explican al visitante. Sus profesionales pasan rutinarios controles de salud y en pleno barrio encontramos una clínica pública que atiende consultas sobre enfermedades de transmisión sexual a las prostitutas y sus clientes de forma anónima.

Pero más allá de sexo es un centro de importante vida cultural y nocturna y una de las zonas que posee la arquitectura más atractiva de Amsterdam. Encontramos sus calles pobladas por las típicas casas de la ciudad exageradamente inclinadas y de espectacular belleza. La iglesia de Oude Kerk, es otro de sus símbolos arquitectónicos, una iglesia católica rodeada de escaparates de luces rojas, que data del siglo XIV, y en cuyo interior alberga una pequeña basílica ¡del año 112!

Sus calles están repletas de bares, sexshops, gente, cerveza y no se corre mayor riesgo que el que se puede correr por cualquier otra ciudad. Su gente es agradable. Muchos de sus locales son únicos: el De Banannenbar (Bar de la Banana) o el night-club Caos Ros, que hay que ver, pero por favor, no entréis con niños.