Amsterdam: Barrio Rojo

octubre 17, 2007

Barrio Rojo, Amsterdam.
[Foto extraída de Wikipedia.]

Situado en el mismo centro histórico de Amterdam, el Bario Rojo es la zona más visitada de la ciudad. Antes barrio de pescadores, se estableció sobre el dique que se construyó en Amsterdam para protegerla de las mareas. Comienza en la plaza de Dam y se extiende desde la calle Damrak al oeste hasta la plaza Niewemarkt al este. Es famoso por la prostitución que se ejerce en los escaparates de sus calles y por la manera en que su sociedad convive con ella.

El Barrio Rojo es ejemplo de lo tolerante que puede ser la sociedad holandesa. Por sus calles vemos vecinos de toda la vida, estudiantes, turistas, prostitutas, camellos, mendigos, drogadictos, se respira tolerancia que permite a quien sea ser como es sin ser molestado. Sobre el respeto por el otro que existe de por sí se apoyan las leyes holandesas que dan el margen para que se cree su particular ambiente. Así pues, muchas personas se ven desplazadas desde otras zonas de la ciudad a la libertad del Barrio Rojo.
Ya en la Edad Media el Alguacil del barrio era el encargado de administrar los burdeles de la actual calle Damstraat. En el siglo XVII, tras un periodo de prohibición, aparecen lo que se entiende como sus primeras vitrinas: las prostitutas comenzaron a exponerse desde sus propias ventanas y puertas de sus casas o habitaciones. En la actualidad la prostitución está legalizada y cada prostituta paga su seguridad social y sus impuestos como cualquier otro trabajador del país.

Es posible que el Barrio Rojo sea uno de los espacios urbanos más seguro donde comprar sexo, y las autoridades se enorgullecen y lo explican al visitante. Sus profesionales pasan rutinarios controles de salud y en pleno barrio encontramos una clínica pública que atiende consultas sobre enfermedades de transmisión sexual a las prostitutas y sus clientes de forma anónima.

Pero más allá de sexo es un centro de importante vida cultural y nocturna y una de las zonas que posee la arquitectura más atractiva de Amsterdam. Encontramos sus calles pobladas por las típicas casas de la ciudad exageradamente inclinadas y de espectacular belleza. La iglesia de Oude Kerk, es otro de sus símbolos arquitectónicos, una iglesia católica rodeada de escaparates de luces rojas, que data del siglo XIV, y en cuyo interior alberga una pequeña basílica ¡del año 112!

Sus calles están repletas de bares, sexshops, gente, cerveza y no se corre mayor riesgo que el que se puede correr por cualquier otra ciudad. Su gente es agradable. Muchos de sus locales son únicos: el De Banannenbar (Bar de la Banana) o el night-club Caos Ros, que hay que ver, pero por favor, no entréis con niños.